Nuestra historia

Panrufer nace de una tradición familiar panadera que comenzó en los años 30, cuando los abuelos del actual matrimonio abrieron una pequeña panadería artesanal de pueblo. A lo largo de las décadas, el oficio pasó de generación en generación, creciendo sin perder la esencia de elaborar pan de forma tradicional.

En 1996, la familia decidió dar un paso decisivo: dejar el pan fresco diario y la pastelería para centrarse en la fabricación de pan precocido ultracongelado. Este cambio permitió ofrecer un producto artesanal capaz de conservar su textura y su sabor, adaptado a las necesidades de distribuidores y mercados profesionales.

Cómo elaboramos nuestro pan

En Panrufer mantenemos un proceso de producción que respeta la tradición panadera gallega:

Utilizamos harinas de primera calidad, sin conservantes ni aditivos, con masas de alta hidratación que aportan una textura y un aroma superiores.

El resultado es un pan gallego artesanal preparado para completar su horneado en destino manteniendo todas sus cualidades.

Capacidad y producción

La fábrica dispone de cámaras de congelación, túneles de enfriamiento y almacenes de frío que permiten trabajar con grandes volúmenes sin perder calidad.

Actualmente, Panrufer tiene capacidad para producir hasta un tráiler diario, con un equipo altamente especializado.

Trabajamos únicamente en el ámbito B2B, suministrando pan a distribuidores y empresas que requieren grandes cantidades con un estándar de calidad constante.

Nuestra filosofía

Panrufer es un proyecto construido sobre constancia, esfuerzo y respeto por el oficio. Nuestra forma de trabajar se basa en:

Distribución nacional e internacional

Exportamos a diversos mercados a través de tráileres completos y transporte certificado en cadena de frío. Envíamos nuestros productos a:

Bélgica, Portugal, Francia, Holanda, Panamá, Cuba, Estados Unidos y España.

El pedido mínimo habitual es de cinco palés, y ofrecemos cajas de muestra para que los distribuidores puedan valorar el producto antes de realizar grandes pedidos.

Contamos con la certificación ISO 2200, recientemente actualizada, que garantiza la seguridad alimentaria en todo el proceso.

“Nunca pidas a alguien lo que tú no puedes hacer. Primero hazlo tú, y luego podrás exigirlo.”